El domingo en el Movistar Arena quedará marcado en la carrera de Gemma Triay. La número uno del mundo no solo levantó un título más junto a Delfi Brea: lo hizo firmando dos hitos históricos a la vez. Al ganar la final del Madrid P1, Triay alcanzó las 200 victorias en Premier Padel —primera jugadora de la historia en lograrlo— e igualó los 58 títulos de Alejandra Salazar, la jugadora con más coronas de la historia del pádel femenino.
Lo que hizo Triay, sin duda, ha marcado al deporte de la moqueta azul. Dos récords en una misma tarde, ante más de 14.000 espectadores y en el torneo de casa de la propia Salazar.

Una final de campeonas para redondear el día
El título no fue sencillo. Triay y Brea se midieron en la final a las número dos del mundo, Paula Josemaría y Bea González, y tuvieron que remontar tras perder el primer set en el tie-break. A partir de ahí, la pareja número uno impuso su jerarquía con dos parciales de 6-3 y 6-3 que recordaron a su exhibición del año pasado en este mismo escenario. Fue su sexto título de la temporada y un nuevo paso para ampliar su ventaja al frente de la Race.
Sobre esa victoria, además, se construyeron los dos hitos que convierten la jornada en histórica.

200 victorias: una cifra que nadie había tocado
El primero de los récords tiene que ver con la regularidad. Con el triunfo del domingo, Triay se convirtió en la primera jugadora de la historia en superar las 200 victorias en Premier Padel. Una cifra que habla de constancia, longevidad y de un nivel sostenido en lo más alto durante años, en un circuito que exige competir cada semana contra las mejores.
No es un dato de un torneo, sino el resultado acumulado de una carrera entera al máximo nivel dentro del circuito.

58 títulos: alcanzar a Salazar, con matices
El segundo hito es aún más simbólico. Los 58 títulos —sumando Padel Pro Tour, World Padel Tour y Premier Padel— colocan a Triay a la altura de Alejandra Salazar, la referencia histórica del pádel femenino. Hasta el domingo, la menorquina estaba a un solo trofeo; ahora comparte con la madrileña lo más alto de la tabla de todos los tiempos.
De momento, las dos están empatadas en la cima, en una historia con un punto poético, porque Triay y Salazar formaron durante años una de las parejas más dominantes del circuito. Y justo antes de que la menorquina la igualara, ambas se fundieron en un abrazo sobre la pista.
Cómo queda la pelea por la historia
El empate en lo más alto reordena el debate sobre quién es la jugadora más laureada de todos los tiempos. Por detrás de Triay y Salazar, ambas con 58, aparece Ari Sánchez con 55, a solo tres del liderato. Más atrás se sitúa Paula Josemaría, con 52, completando un trío de perseguidoras de altísimo nivel.

El salto hacia las siguientes es considerable: Delfi Brea, compañera de Triay, suma 30 títulos, y Bea González, 28. Son cifras que reflejan dos generaciones distintas conviviendo en la élite: las veteranas que acumulan más de medio centenar de coronas y las jugadoras que empiezan a construir su palmarés.
En ese mapa, la jugadora menorquina ocupa ya un lugar reservado a las leyendas. Gemma Triay ha igualado el récord de títulos y ha establecido uno propio con sus 200 victorias. Y siendo la número uno en activo, con muchas temporadas por delante, todo apunta a que la cifra que hoy comparte con Salazar acabará siendo solo suya.
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