Las redes sociales llevan días incendiadas por un episodio que ha generado debate dentro y fuera del circuito: la participación de un jugador profesional junto a un amateur asiático en un torneo oficial. Mientras muchos señalaban al deportista implicado, el jugador Rafa Méndez ha decidido romper el silencio y hablar en nombre de su compañero, denunciando que la crítica apunta al lugar equivocado.
“¿De verdad creéis que un profesional quiere jugar con un amateur?”
Méndez comenzó su mensaje con un tono directo, cansado de que —según él— siempre sea el jugador quien recibe los golpes. Aseguró que nadie en el circuito desconoce que competir con un amateur “no ayuda al pádel”, pero pidió mirar más allá de la superficie: “¿Vosotros creéis que un jugador con ranking, que puede hacer un buen torneo con un compañero de su nivel, va a preferir jugar sabiendo que puede hacer el ridículo? ¿De verdad os quedáis en la crítica fácil?”
Para Méndez, la respuesta es evidente: el problema no es el jugador, sino la precariedad económica que empuja a algunos a aceptar situaciones que no desean.
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El verdadero foco: premios insuficientes y gastos imposibles
El andaluz expuso con crudeza la realidad económica del circuito profesional. Puso como ejemplo un Major como el que se está jugando esta semana en Italia, donde un jugador que alcanza la primera ronda de cuadro gana 1.900 euros. Sin embargo, de esa cantidad hay que descontar vuelo, entrenador, alojamiento, comida y porcentaje que se lleva el entrenador.
En Roma, explicó, un vuelo puede costar unos 300 euros. Pero en torneos como Argentina, donde se jugó recientemente un P1, el billete asciende a 1.300 euros, mientras que el premio que se da en la primera ronda para estos torneos es de 1.200. Es decir: el jugador pierde dinero incluso ganando un partido.
Méndez detalló que un profesional tiene gastos mensuales de entre 3.000 y 4.000 euros, sumando entrenamientos (600–700 € al mes), alquiler, alimentación y viajes. Y recordó algo que muchos aficionados desconocen: los premios NO son acumulativos. Si un jugador pierde en segunda ronda, cobra solo el premio de esa ronda, no la suma de todas las anteriores.
“Las marcas son las que permiten que sigamos compitiendo”
Para Rafa Méndez, la conclusión es clara: “Estamos poniendo el foco donde no es. Los premios tienen que mejorar. Es imposible así que un jugador pueda ser profesional de verdad”.
Asegura que, hoy por hoy, son las marcas las que sostienen la carrera de muchos jugadores, no los premios del circuito. Y pidió a los aficionados y a los medios que se informen antes de cargar contra los deportistas: “Ya está bien. Seamos sensatos. Infórmense y sepan el porqué de las cosas”.

















