El pádel ha vuelto a dar un golpe sobre la mesa en Estados Unidos. La Pro Padel League ha anunciado una ronda de financiación de 15 millones de dólares liderada por Rick Schnall, copresidente y gobernador de los Charlotte Hornets, franquicia de la NBA. Dicha operación confirma que el deporte del 20×10 sigue ganando peso en un mercado clave para su expansión internacional.
A esto irán destinados los 15 millones de dólares
La inversión entra en la propia Pro Padel League, la competición profesional por equipos que tiene presencia en Estados Unidos, Canadá y México. Según explicó la liga en su comunicado oficial, el dinero servirá para reforzar la infraestructura de las franquicias, mejorar el desarrollo de jugadores y seguir impulsando eventos de gran nivel en Norteamérica.

La realidad es que este no es un movimiento menor. La Pro Padel LeagueL ya había captado otros 10 millones de dólares en 2025, y ahora ha vuelto a acelerar su crecimiento con una nueva ronda todavía mayor. Todo esto tiene una lectura bastante clara: el pádel quiere dejar de ser una curiosidad para convertirse en un producto deportivo con estructura, calendario y negocio propios en Estados Unidos.
Un modelo muy americano para hacer crecer el pádel
La Pro Padel League está construyendo su expansión con una lógica muy reconocible en el deporte estadounidense: franquicias, inversión privada, calendario estable y desarrollo de talento. De cara a este 2026, la liga anunció un circuito de cinco pruebas en Norteamérica, con paradas en Nueva York, Los Ángeles, Playa del Carmen, Guadalajara y Miami, donde además se disputarán las finales.
Junto a eso, la competición también ha puesto en marcha PPL II, una segunda categoría orientada al desarrollo de jugadores y a crear una vía más sólida hacia el profesionalismo dentro de la región.
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¿Qué significa esta operación de la NBA para el pádel?
Este movimiento refuerza una idea que lleva tiempo creciendo: Estados Unidos quiere tener un papel importante en el futuro del pádel. Que un perfil tan potente del deporte profesional norteamericano encabece una ronda de este tamaño demuestra que ya hay inversores que ven recorrido económico real en este mercado.
Todavía queda mucho para que el pádel compita allí con las grandes ligas del país, pero cada paso va en la misma dirección. Más inversión, más estructura y más ambición. Y cuando empiezan a entrar nombres vinculados al ecosistema NBA, el mensaje es evidente: el pádel ya no suena a experimento, sino a oportunidad.




















