El circuito femenino ya tiene una nueva dupla confirmada. Martina Calvo y Claudia Fernández han anunciado en redes sociales que unirán sus caminos a partir del Pretoria P1, poniendo fin a los rumores que llevaban días circulando y dando forma a una sociedad que la afición llevaba tiempo deseando ver. El vídeo con el que ambas hicieron oficial su unión, cercano y divertido, terminó de encender la ilusión de quienes esperaban este movimiento.
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Su estreno llegará en Sudáfrica, donde partirán como pareja número 4 del ranking FIP, un punto de partida que refleja tanto su talento como la expectativa que generan. Dos jugadoras jóvenes, en plena evolución, que ahora afrontan un proyecto común con la ambición de convertirse en una de las duplas más competitivas de la segunda mitad de la temporada.
Una unión que llega en el momento exacto
El anuncio no sorprende: era una de las combinaciones más deseadas por el público. Calvo y Fernández llegan a este nuevo proyecto tras una primera mitad de temporada marcada por buenas actuaciones, pero también por la sensación de que necesitaban un cambio para dar un paso adelante.

Calvo ha competido junto a Marta Ortega, con resultados sólidos pero sin el título que confirmara su explosión definitiva. Fernández, por su parte, formaba con Sofía Araújo, una pareja que partía desde arriba, pero que no logró la regularidad necesaria para pelear por trofeos grandes.
El cruce entre ambas llega como una respuesta natural a ese contexto: dos jugadoras con talento, con proyección y con la sensación de que juntas pueden encontrar la estabilidad y la contundencia que por separado se les ha resistido en 2026.
Pretoria P1: el inicio de una etapa que promete
Aunque en el pasado Málaga P1 se dejaron ver algunos cambios de pareja, el nuevo mapa del circuito femenino se activará oficialmente en Sudáfrica. Allí, con el ranking a su favor y la atención del circuito puesta sobre ellas, Martina Calvo y Claudia Fernández tendrán la oportunidad de demostrar si esta unión puede convertirse en una de las grandes historias del tramo final de la temporada.
Lo que está claro es que llegan con foco, con hambre y con muchas miradas encima. Y que el público, por fin, podrá ver juntas a dos de las jugadoras jóvenes más prometedoras del pádel mundial.


















