Egipto siempre tiene algo diferente. La ausencia casi garantizada de todos las temporadas de los números uno abre el cuadro, cambia las dinámicas y a veces, como ha pasado esta semana, adelanta tendencias que luego el circuito confirma a lo largo del año. El Newgiza P2 ha sido de esos torneos que dejan poso. Vamos a desmenuzarlo.
El déjà vu de Lebrón y Augsburger
En los últimos años, todas las parejas del circuito han probado fórmulas para plantar cara a quienes mandan. A veces lo han rozado, la mayoría de las veces no han podido porque directamente son mejores. Pero el problema de Lebrón y Augsburger no viene de fuera, viene de dentro, y eso es lo más complicado de resolver.
La misma sensación que en Miami: cayeron en primera ronda ante Jensen y Hernández, que llegaban desde la previa. Pero más allá del resultado, fue la imagen. Juan Lebrón no pudo ser más claro: “parece que se nos ha olvidado jugar al pádel”. Un 6-0 en el tercer set con apenas cinco winners y 21 errores no forzados de Augsburger es un dato que no necesita mucho más análisis. Se les ve unidos, como equipo, pero la fortaleza mental brilla por su ausencia. En cuanto la inercia se tuerce, se van del partido. Necesitan una racha, un resultado que les cambie el chip, porque cuando están bien se les ve capaces de todo. El talento no se discute. Lo que falta es otra cosa.
Ver esta publicación en Instagram
Y por no hablar de Momo y Di Nenno, otra vez fuera en primera ronda. Una pareja que desde el principio generaba dudas sobre su encaje en el pádel que se juega hoy. Dos jugadores que no se complementan sobre el papel, pero que juntos siguen apareciendo entre los ocho primeros. Que eso, a estas alturas, siga siendo suficiente dice bastante del momento que vive el pádel moderno.
Ale y Fede se lo ganan a pulso
Con independencia de cualquier otro factor, estamos ante una de las parejas más importantes de la historia de este deporte. Salvo el susto puntual de Cancún, su inicio de temporada está siendo sólido, consistente y ambicioso. Con los números uno fuera de Egipto y este título en el bolsillo, Galán y Chingotto asaltan la primera posición en la RACE.
No es el ranking FIP, el que de verdad importa en diciembre, pero tampoco es un dato menor. Es un indicador en tiempo real, y quien lo lidera hasta el final tiene muchas papeletas de terminar arriba. El propio Chingotto le quitó hierro al asunto, con esa humildad que le caracteriza, pero tanto él como su compañero saben perfectamente lo que significa.
Ver esta publicación en Instagram
Coello y Tapia también lo saben. En Miami se les vio al límite, especialmente a Tapia, apático y con un partido muy por debajo de su nivel. El argentino ha recurrido a su fórmula de siempre: unos días en Catamarca para resetear. Esta semana comienza el Bruselas P2 y no pueden permitirse dejar que Galán y Chingotto se les escapen en la clasificación.
Bea y Paula ya están aquí
Costó arrancar, como suele pasar con las parejas que se forman de cero y necesitan tiempo para encontrar su lenguaje. Pero Bea González y Paula Josemaría han dado con la tecla y lo están demostrando con títulos. Dos consecutivos. También líderes de la RACE, aunque con mucho año por delante.
Ver esta publicación en Instagram
La final ante Triay y Brea fue un regalo para cualquier aficionado al pádel. Tres horas de partido, un 6-4/5-7/6-4 que tuvo de todo y que probablemente sea el otro capítulo más entre estas dos parejas en 2026. Lo que va a pasar a final de temporada es imposible de predecir, pero lo que está claro es que el trono femenino ya no es de nadie por derecho propio. Egipto lo ha dejado escrito.
Nos vamos a quedar con esta última idea. El pádel bajo las Pirámides nos ha dejado con una premisa muy clara: el sarcófago está abierto. El trono no es inexpugnable, los Nº 1 no se pueden relajar. Veremos lo que sucede en el país belga.
| Te puede interesar: |





















