La Central Court del Parco della Salinella vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria colectiva de un torneo. El público pasó del silencio expectante a la incredulidad, y de ahí a una ovación que parecía no terminar nunca. Los egipcios Youssef Hossam y Georges Wakim, cabezas de serie número 9, protagonizaron la gran historia de los octavos de final de los XX Juegos Mediterráneos, derrotando en tres sets a los máximos favoritos del cuadro, los españoles Pol Hernández y Guille Collado, por 6-4, 4-6, 7-5 después de dos horas de batalla emocional y deportiva.
La imagen final lo decía todo: manos en la cabeza, lágrimas contenidas, familiares saltando a la pista y un abrazo que resumía años de trabajo. Para Egipto, esta victoria es mucho más que un pase a cuartos. Es un hito.
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La campanada de Hossam y Wakim que vale oro
El partido tuvo un guion cambiante, lleno de tensión. Hossam y Wakim comenzaron golpeando con un break decisivo en el 4-4 del primer set, pero la reacción española en el segundo devolvió la incertidumbre al marcador. El desenlace, sin embargo, fue una obra de resistencia. Con 5-4 en el tercer set, los egipcios salvaron una bola de partido que parecía condenarlos. No solo sobrevivieron: remontaron y cerraron el encuentro por 7-5, desatando una celebración que convirtió la pista en un pequeño terremoto.
“Es una victoria increíble para nosotros y para nuestro país”, confesó Wakim aún con la adrenalina en el cuerpo. Hossam, visiblemente emocionado, añadió un detalle que multiplica el valor del triunfo: “Este era mi primer partido después de una lesión de cadera que me ha tenido meses fuera. Ganar así nos hace sentir orgullosos”.
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La dupla egipcia se enfrentará ahora a Marco Cassetta y Simone Iacovino, que superaron por doble 6-4 a los marroquíes Alami/El Amrani.
Italia y Francia preparan su propio ‘Clásico’
El resto de la jornada dejó también victorias contundentes. Flavio Abbate y Álvaro Montiel avanzaron con autoridad tras imponerse 6-1, 6-0 a Curri/Naska, mientras que Bastien Blanqué y Dylan Guichard hicieron lo propio ante Fedoroff/Minioni por 6-2, 6-2.
Estas victorias hará que ambas parejas se midan en los cuarots de final deparando un Italia contra Francia, un enfrentamiento que en el pádel se ha convertido en un pequeño clásico continental y que ahora decidirá quién avanza a las semifinales.
Los octavos de final de estos Juegos Mediterráneos dejaron una certeza: el torneo ya tiene su gran sorpresa… y promete más.


















