A Gemma Triay le queda un solo paso para tocar la historia. La menorquina, número uno del ranking, suma 57 títulos en su carrera, y está a un único trofeo de igualar a Alejandra Salazar, la jugadora con más títulos de la historia del pádel femenino con 58, contando los tres grandes circuitos —Padel Pro Tour, World Padel Tour y Premier Padel.
El destino ha querido, además, que la ocasión para lograrlo llegue en un escenario cargado de simbolismo: el P1 de Madrid, la casa de Salazar. Y no en un torneo madrileño cualquiera. Será el último que dispute allí la leyenda antes de su retirada.

El récord que corona una carrera
Los 58 títulos de Salazar no solo la sitúan por delante de las jugadoras en activo. La colocan como la máxima ganadora de toda la historia del pádel femenino, por encima de nombres legendarios ya retirados como Iciar Montes (36), Carolina Navarro (34) o las gemelas Sánchez Alayeto (32 cada una). Es la cima absoluta de un deporte que Salazar ha marcado durante casi dos décadas.
Detrás de ella, pisándole los talones, aparece Triay con 57, y por debajo Ari Sánchez con 55. La menorquina está a un paso de convertirse en la jugadora más laureada de la historia, también sin distinción entre activas y retiradas.

La oportunidad se le escapó en Londres
Triay ya tuvo el récord al alcance de la mano hace apenas unas semanas. En el London P1 se le presentó la ocasión de igualar a Salazar, pero no pudo cerrarla. La cita quedó aplazada, y el calendario ha querido que la siguiente oportunidad tenga un marco difícil de mejorar en términos narrativos.
Tras el parón de verano, el circuito se reanuda en el P1 de Madrid, en la primera semana de septiembre. Es allí donde Triay podrá volver a intentarlo. Y es allí donde el simbolismo alcanza su punto máximo.
Madrid, la despedida de una leyenda en casa
Alejandra Salazar es madrileña, y este P1 será su último torneo en casa. Afronta su temporada de despedida como profesional, y su ciudad la verá competir por última vez precisamente en el mismo torneo en el que Triay puede alcanzar su récord histórico.
El detalle añade una capa emotiva a la historia. Las dos formaron durante años una de las parejas más dominantes e icónicas del circuito, ganando juntas buena parte de esos títulos que hoy las separan por una sola unidad.

Que Triay pueda igualar la marca de Ale en la despedida madrileña de la propia Salazar convierte lo que sería un simple hito estadístico en un relato de relevo generacional.
Un hito con la diana en movimiento
Conviene hacer una precisión. Triay está a un título con la foto actual, pero Salazar, aunque encara su retirada, sigue en activo y competirá en Madrid. Si la madrileña suma algún trofeo más antes de decir adiós, la diana se moverá y Triay necesitará algo más que un título para darle alcance.
En cualquier caso, la conclusión es la misma: el récord histórico del pádel femenino está a punto de cambiar de manos, o al menos de tener compañía en lo más alto. Y todo apunta a que el desenlace empezará a escribirse en Madrid, entre la jugadora que busca la cima y la leyenda que se despide de su casa. Pocos guiones podrían cerrar mejor una era y abrir otra.
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