El tablero del pádel femenino pudo ser bastante diferente a lo que es a día de hoy si Gemma Triay, actual número 1 del mundo con Delfi Brea, hubiese aceptado una propuesta.
La suculenta propuesta que recibió Gemma Triay
Según se ha podido saber en las últimas horas, Paula Josemaría contactó con Gemma Triay para proponerle formar pareja en 2026. La menorquina valoró la oferta y se sintió “contra la espada y la pared”, pero finalmente decidió mantener la alianza con Delfi Brea, la socia con la que recuperó el número uno.
La información, avanzada por Paco Sanz, presidente de la Federación de Pádel de las Islas Baleares, en el podcast La inmensa mayoría y confirmada por medios deportivos, revela un movimiento que, de haberse consumado, habría alterado por completo la lucha por el trono.
La negativa de Triay precipitó una cascada de movimientos. Paula Josemaría se unió finalmente a Bea González, formando una dupla explosiva que ha generado grandes expectativas; Ari Sánchez selló su proyecto con Andrea Ustero; y otras combinaciones como Sofía Araújo–Claudia Fernández completaron un tablero mucho más abierto.

Lo que pudo ser un megacambio —Triay con Paula— se transformó en un baile de parejas que ha reconfigurado la lucha por el número uno.
Gemma decide cambiar de entrenador ante la sequía de títulos
La temporada anterior dejó a Triay y Brea como la pareja a batir: 9 títulos y 16 finales que culminaron con el ascenso al número uno. Pero el cierre de 2025 y el arranque de 2026 han mostrado un pequeño bache en cuanto a títulos conseguidos: La pareja número 1 no ha ganado ninguno de los últimos 6 torneos disputados, si bien llegaron en 5 ocasiones a la final.
En medio de esta tensión de mercado, Triay anunció también un relevo en su equipo técnico: Rodri Ovide dejaba de ser su entrenador y el banquillo pasará a ocuparlo Seba Nerone. Delfi Brea, por su parte, seguirá trabajando con Jorge Martínez, por lo que la dupla mantiene continuidad en parte de su estructura.

El P2 de Gijón (3‑8 de marzo) será la primera gran prueba para medir si la continuidad de Triay con Brea y el nuevo cuerpo técnico funcionan. Para Paula y Bea, la cita asturiana servirá para afinar una dupla recién formada; para Ari y Ustero, será la oportunidad de consolidar su proyecto. Más allá de los trofeos, lo que está en juego es la capacidad de adaptación de las jugadoras y la eficacia de las nuevas combinaciones tácticas.
|
Te puede interesar: |




















