La jugadora mallorquina no suele esperar a que el incendio sea incontrolable. Si algo ha demostrado a lo largo de su carrera es que cuando detecta una grieta, actúa. Y casi siempre, el tiempo le termina dando la razón. Estamos hablando de Gemma Triay, que ha anunciado su despedida de Rodri Ovide.
Rodri Ovide ya no entrenará a Gemma y Delfi
Seis años de trabajo conjunto. Número 1 del mundo. Más de 40 títulos levantados. Cifras que no solo impresionan, sino que explican por sí solas la dimensión de una dupla que ha marcado una era en el pádel femenino. La conexión entre Gemma Triay y Rodri Ovide ha sido uno de los grandes proyectos deportivos de la última década.
Pero incluso las fórmulas ganadoras se desgastan. La exigencia diaria, la presión por mantenerse arriba y la intensidad de una relación tan prolongada terminan pasando factura.
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Triay quiso despedirse públicamente con un mensaje claro y elegante en sus redes sociales: “El camino sigue… y estamos seguros de que nuestros caminos volverán a encontrarse.” La jugadora deja claro que la decisión ha sido de mutuo acuerdo y que, más que una ruptura definitiva, se trata de una pausa.
El porqué de esta separación
No es la primera vez que Gemma mueve ficha antes de que la tendencia sea irreversible. Es una jugadora que no se casa con el pasado si detecta que el futuro puede peligrar.
El contexto competitivo ayuda a entenderlo. Sí, cerraron el año como número 1. Pero el dato que pesa es otro: seis torneos consecutivos sin título contando con Riad en este 2026. Una racha que no pasa desapercibida cuando estás acostumbrada a dominar.
En pista hemos visto a una pareja que ha perdido parte de esa chispa que la hizo diferencial desde el primer día. Más previsible, menos contundente en los momentos calientes. Y cuando el margen en la élite es mínimo, cualquier pequeña pérdida se convierte en un problema estructural.
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Obviamente, hay factores internos que no conocemos. Dinámicas de trabajo, sensaciones, desgaste emocional. Pero lo que está claro es que la decisión no es fruto de un calentón, sino de una reflexión acorde con el equipo.
Ahora se abre el siguiente capítulo. ¿Tomará las riendas Jorge Martínez? ¿Apostarán por otro técnico de la órbita de M3? ¿O veremos un perfil completamente nuevo en el banquillo?
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