El Germany Premier Padel P2 coronó este domingo a Alejandro Galán y Federico Chingotto, que se proclamaron campeones tras derrotar en la final a los número uno del mundo, Agustín Tapia y Arturo Coello, por 7-6 y 6-2. Una victoria de enorme valor para la pareja hispano-argentina, que llevaba más de tres meses sin levantar un título (el último fue en el Italy Major) y que vuelve a hacerlo precisamente frente a sus grandes rivales.
Un triunfo trabajado desde la resistencia
El partido comenzó con Tapia y Coello imponiendo su ley al servicio. Los líderes del ranking lograron un break en el séptimo juego del primer set y parecían encaminarse hacia la ventaja inicial. Sin embargo, Galán y Chingotto aprovecharon su primera oportunidad de rotura para devolver la igualdad (5-5) y forzar un desenlace en el tie-break. Allí, la pareja número dos mostró temple y determinación para imponerse por 7-6, golpeando primero en la final.
Impulsados por la inercia de la muerte súbita, Galán y Chingotto arrancaron el segundo parcial con un break inmediato que cambió por completo el guion del encuentro. Tapia y Coello, que hasta entonces habían sido casi inexpugnables con su servicio, no encontraron la manera de recuperar terreno. Al contrario, vieron cómo sus rivales les volvían a romper en el séptimo juego, lo que dejó el set prácticamente sentenciado. Con un 6-2, Galán y Chingotto cerraron el partido y se proclamaron ganadores del Germany P2, un título que sabe a reivindicación.
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La victoria tiene un valor simbólico añadido. Hasta hoy, el balance de enfrentamientos directos en 2025 entre ambas parejas era de seis triunfos para Coello-Tapia y solo uno para Galán-Chingotto. Con este resultado, los número dos suman su quinto título de la temporada y el décimo desde que forman pareja, confirmando que su proyecto, iniciado a mitad de la pasada campaña, sigue creciendo y tiene la solidez necesaria para desafiar a los dominadores del circuito.
El pulso por la cima continúa
Para Tapia y Coello, la derrota supone un frenazo en una temporada que hasta ahora había sido casi perfecta, con nueve títulos en el bolsillo. Para Galán y Chingotto, en cambio, es un impulso anímico y competitivo que les permite recortar distancias y, sobre todo, reforzar la confianza en su capacidad para ganar a los número uno en los grandes escenarios.
El CASTELLO Düsseldorf fue testigo de una final vibrante que confirma que la rivalidad entre ambas parejas marcará el pulso del circuito en lo que resta de temporada. Galán y Chingotto vuelven a sonreír, y lo hacen en el mejor escenario posible: derrotando a los reyes del pádel mundial.
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