Coki Nieto también atiende a Padel Addict en Mumbai, en plena World Padel League, apenas un día después de que Jon Sanz nos diera su versión de la separación entre ambos. El madrileño afincado en el circuito repasa con nosotros cómo ha vivido la ruptura, qué valoración hace de la primera mitad de temporada y cómo afronta su nueva -y ya conocida- etapa junto a Mike Yanguas.
Coki desde la India: ruptura con Jon, vuelta con Yanguas, Mundial…
P: ¿Cómo estás esta semana en la India, en el World Padel League? ¿Cómo ves el pádel en este país?
R: Bien, muy tranquilo. Esta semanita aquí en la India jugando al World Padel League. Ya jugamos el año pasado y este año creo que el venue está mucho mejor. El formato por equipos siempre me gusta, y creo que es un formato un poco especial, un poco raro para la gente de fuera, pero bueno, creo que siempre te da la oportunidad de estar ahí enganchado al torneo. Está bien.
P: ¿Qué valoración haces del crecimiento del pádel en la India? ¿Lo ves como un mercado potente a futuro?
R: Ojalá. Aquí hay mucha gente, así que con que enganche a un 1% de la población, ya sería una barbaridad. Creo que si el pádel pega aquí sería muy importante para nosotros. El año pasado había poca gente; este año hay un poquito más, tampoco mucha, pero creo que a medida que pasen los años irá creciendo, y ojalá en el futuro se pueda hacer más grande.
P: ¿Qué peso le das a este tipo de exhibiciones, como el World Padel League o la Reserve Cup, dentro de tu calendario como profesional?
R: Esta semana la teníamos reservada desde hace tiempo, porque esto no se cierra con poca antelación, se cierra con bastante. Ya firmamos el contrato en su momento, sabiendo que estas semanas eran más bien de vacaciones, por así decirlo. La Reserve Cup son casi siempre dos semanitas: una en enero y otra en junio. Depende del año: si vemos que influye mucho en nuestro calendario, hay que tomar decisiones, pero se ha dado la casualidad de que son buenas semanas para nosotros, así que nos viene bien económicamente. Económicamente no vamos a engañarnos.

P: ¿Qué valoración haces de esta primera mitad de temporada? ¿Cómo se gestó la separación con Jon?
R: No creo que hayamos hecho una mala primera mitad de temporada. Cuando empecé el año me perdí el primer torneo, venía de una lesión. Es verdad que no hemos podido hacer una gran primera parte, y tampoco hemos entrenado mucho con Jon, pero no creo que haya sido mala, para nada. Hemos ganado bastantes partidos buenos. Es cierto que en cuartos de final la mayoría de las veces nos hemos encontrado con Tapia y Coello, o con Galán y Chingotto, que hoy por hoy están ganándose entre ellos casi todo, no hay pareja que les gane. Sí hemos perdido algún partido que quizás no tocaba perder, pero no creo que haya sido una mala primera mitad de temporada.
Y sobre la separación: yo quería seguir. Se lo dije a Jon cuando empezaron los rumores, porque pensaba que él pensaba lo mismo que yo. Yo quería continuar porque creo que hacemos una pareja que se complementa bien, pero él decidió jugar con Stupa. A Jon le quiero mucho, es muy buena gente, y ya está: él ha decidido eso y me toca respetarlo. Y ahora, con Yanguas, a intentar volver a jugar al nivel que tuvimos en años pasados.
P: Tú querías seguir. ¿Cómo se gestiona ese golpe a nivel personal, sabiendo que los resultados no eran malos?
R: Creo que ha sido más un tema de sensaciones que de resultados. De cómo estaba él en pista. Llevamos ya varios años jugando juntos, nos conocemos, y yo también estaba un poco más quemado, quizás, o me veía saltando a la mínima. Puede que eso también haya influido en que él no se sintiera tan cómodo. Y, aparte, obviamente Stupa es un jugadorazo, no hay otra cosa que decir. Creo que es eso: que Stupa es muy buen jugador, y que nosotros, quizás, no estábamos con muy buenas sensaciones.

P: Jon nos dijo que no fue un tema de nivel, sino de sinergias y de feeling en pista. ¿Coincides con esa lectura?
R: Sí, pero te digo una cosa: la semana pasada, en Londres, hablé con él antes de que pasara todo esto. Le pregunté si le pasaba algo, si estaba bien. Y él me reconoció que era un tema más suyo, porque, al final, yo estaba poniendo todo de mi parte para que saliera adelante, porque es nuestro trabajo, queremos que todo salga bien. Y ojalá, de verdad, con Jon te digo: si la alegría es con él, se multiplica por dos, porque me llevo muy bien con él y le quiero mucho. Son alegrías dobles. Pero, bueno, lo que te digo: él no estaba, quizás, con el mismo feeling que otros años. No sé si conmigo o en general, si se sentía incómodo. Tampoco se ha abierto mucho sobre ese tema, pero por ahí, supongo, es donde ha fallado.
P: ¿Crees que el problema fue más deportivo o más personal? ¿Dentro o fuera de la pista?
R: Fuera de la pista, no; ahí estábamos bien. Creo que, a lo mejor, dentro de la pista no hemos estado, en algunos partidos, al nivel que nosotros tenemos. Y hay partidos que pierdes sin estar a tu nivel que te van quemando un poco, y ahí vas perdiendo confianza. Creo que ha sido más ese tema: que no hemos estado al nivel del año pasado, ni al de hace dos años. Al final, no consigues resultados, no tienes esa confianza, y te vas quemando. Y creo que eso se acaba transmitiendo también en la pista.
P: Dejando a Jon a un lado, ¿cómo ves esta nueva etapa con Mike? ¿Qué te puede aportar?
R: Hemos hablado un poco, la verdad, porque yo tenía que viajar a la India y él también estaba lejos. Hemos tenido una llamada con nuestros entrenadores. Al final, el año pasado lo hicimos bastante bien: muchas semifinales en un circuito tan competitivo, creo que es muy buena señal. Creo que, en cuanto a juego, si jugamos bien los dos, somos una pareja muy sólida y que cuesta ganar. Así que intentamos buscar otra vez esa versión nuestra que es buena, y a partir de ahí, intentar ganar el mayor número de partidos posible y competir.

P: ¿Qué objetivos os habéis puesto para la segunda mitad de temporada?
R: Al final estamos ahí cerquita de la pareja 4, y creo que ese va a ser nuestro objetivo. El año pasado salíamos como pareja 4 y sí pudimos mantenerlo; este año va a ser más complicado porque, al salir como pareja 5, no tienes esos cuadros que te evitan a las tres primeras parejas. Va a ser más difícil, pero tenemos nivel y hay que confiar. Si confiamos, tenemos un poco de suerte y jugamos bien, creo que podemos conseguirlo.
P: ¿Cuánto pesa la sintonía personal fuera de la pista a la hora de elegir compañero, frente al ranking?
R: Sí, seguro. Es verdad que, el año pasado, con Mike tuvimos algunas diferencias a final de año, pero creo que con conversaciones se pueden arreglar las cosas. Tampoco pasó nada del otro mundo. Con Mike siempre he tenido una relación muy buena, y creo que en cuanto tengamos esa conversación pendiente -una comida que tenemos programada-, se arreglará.

P: ¿De qué vais a hablar, si se puede saber?
R: No, tenemos una comida pendiente, pero nada más. Creo que con esa comida solucionamos las cosas y tiramos para adelante, porque, al final, si no, esto no funciona. Esto es cosa de dos, es un equipo, y si no, las cosas no funcionan.
P: Para terminar, dime las parejas uno, dos y tres de cara a una final del Mundial.
R: Joder, dame un segundo, que tengo que pensar. Te diría Galán y Yanguas para la primera, aunque también me lo pensaría con Goñi, no te voy a mentir, porque no lo tengo del todo claro. Y para la otra… Lebrón… es que me falta el tercero, no te puedo decir con seguridad.
P: ¿Lebrón con Paquito, viendo el año pasado?
R: ¡Paquito, coño! Sí, sí, se me había pasado. Lebrón y Paquito, cien por cien. Me habéis pedido tres parejas, ¿eh?, solo tres, no me habéis pedido nada más. Pero bueno: Paquito y Lebrón, cien por cien; Galán y Yanguas… y la tercera, que se encargue otro, que esa ya no es responsabilidad mía.





















