El duelo entre Agustín Tapia y Arturo Coello contra Fede Chingotto y Ale Galán se ha consolidado como el gran ‘superclásico’ del pádel mundial. Desde que Chingotto y Galán decidieron unir sus caminos en marzo de 2024, estas dos duplas no han dejado de cruzarse en las rondas decisivas de los torneos más importantes del circuito, en especial en finales. En total, ya se han enfrentado en 17 ocasiones, todas en finales salvo una, el P2 de Sevilla, donde se cruzaron en semifinales.
Un balance que se ha ido volcando a favor de Tapia y Coello
Durante los primeros compases de esta rivalidad, Chingotto y Galán llegaron a tomar una ventaja esperanzadora. En julio de 2024, después de su contundente triunfo por doble 6-1 en Génova, dominaban el cara a cara con un favorable 5-3. En ese momento, todo apuntaba a que podrían arrebatarle el trono a los Golden Boys, como se conoce a Tapia y Coello.
Pero aquel partido fue un punto de inflexión total. Desde entonces, el Mozart de Catamarca y el Rey Arturo han encadenado una racha aplastante: nueve victorias consecutivas ante Chingotto y Galán, todas en finales, con lo que el historial entre ambas parejas se ha invertido drásticamente hasta situarse en un 12-5 a favor de Tapia y Coello. Esta supremacía no solo se refleja en el marcador global, sino también en la continuidad temporal: han pasado 296 días desde la última vez que Chingalán lograron vencer a sus máximos rivales.
Incluso en los momentos más difíciles, cuando el inicio de temporada 2025 se vio afectado por la lesión de Tapia —que apenas pudo competir con normalidad en Miami y quedó eliminado en octavos en Santiago de Chile—, los número uno se mantuvieron firmes. Esa racha de malos resultados fue aprovechada por Galán y Chingotto, que conquistaron dos títulos consecutivos y reabrieron el debate por el liderazgo del ranking FIP.
Sin embargo, en cuanto Tapia recuperó su mejor forma, los Golden Boys volvieron a imponer su ley. Ganaron el Major de Qatar con autoridad por 7-6 y 6-2 y, días después, confirmaron su dominio en Bruselas, remontando con brillantez en la final por 2-6, 6-4 y 6-1.
Este impresionante registro no solo refuerza su posición como número uno del mundo, sino que les permite mirar al futuro con total confianza. Si bien Chingotto y Galán siguen siendo sus más férreos competidores, Tapia y Coello han dejado claro que, cuando están sanos y enfocados, su techo está muy por encima del resto.
¿Podrán sus rivales frenar esta racha en los próximos torneos?
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