En el circuito Premier Padel, donde la competencia es cada vez más intensa, los pequeños detalles pueden marcar la diferencia. En el caso de la dupla formada por Federico Chingotto y Alejandro Galán, hay un factor muy especial que parece traerles suerte: el padre de Chingotto, considerado ya por muchos como su “amuleto“.
El padel de Chingotto, el amuleto de la suerte de Galán y Chingotto
Todo comenzó a tomar forma durante la gira sudamericana de Premier Padel. En el torneo P2 de Asunción, tras alzarse con el título, Chingotto dedicó unas palabras que dejaron clara la importancia emocional de su entorno: “Gracias al equipo por seguir creyendo en mí. También a mi papá, que es un amuleto”, afirmó entre sonrisas. No era la primera vez que su padre lo acompañaba en un torneo, pero lo curioso es que su presencia ha coincidido con victorias clave para la pareja: Miami, Santiago de Chile y Asunción, todos con la familia de Chingotto presente en las gradas… y todos con trofeos.
Ver esta publicación en Instagram
La conexión afectiva y motivacional parece evidente, y hasta el propio Alejandro Galán ha bromeado al respecto en entrevistas recientes: “Si ganamos un tercer torneo con la familia de Fede aquí, los contratamos como amuletos”. Más allá de la risa, lo cierto es que esta racha ganadora ha consolidado a Chingotto y Galán como una de las parejas más en forma del circuito.
La figura del padre de Chingotto ha adquirido un simbolismo casi mágico, no solo por la coincidencia con los resultados, sino por el impulso emocional que representa. En un deporte tan exigente mentalmente como el pádel profesional, estos gestos y presencias cercanas pueden marcar una diferencia clave.
¿Casualidad o verdadero talismán? Por ahora, mientras las victorias sigan llegando, nadie quiere romper la racha.
| Te puede interesar: |





















