Juan Lebrón y Leo Augsburger ya pueden decirlo alto: son campeones del Brussels P2. La pareja hispano‑argentina logró en Bruselas su primer título como dupla, un triunfo que marca un antes y un después en su proyecto y que dejó una rueda de prensa cargada de emoción, sinceridad y mensajes que retratan a la perfección el momento que atraviesan.
Lebrón, todavía con la adrenalina del título, abrió la comparecencia con una frase que resumía su estado de ánimo: “Muy feliz, muy feliz, qué quieres que te diga”. El gaditano no escondió que este torneo tenía un significado especial y que lo celebraría “hoy, mañana y el martes si hace falta”.
Esto fue lo que dijeron Lebrón y Augsburger en rueda de prensa tras ganar el Brussels P2
El abrazo antes del punto decisivo: un mensaje que no se escuchó, pero se sintió
Uno de los momentos más comentados del partido fue el abrazo entre ambos justo antes del punto clave. Cuando se le preguntó qué le dijo a Leo, Lebrón tiró de humor: “Creo que le di un beso… pero no se puede decir”. Después, ya más serio, explicó que fue un mensaje de confianza: “Estábamos jugando muy bien. Se lo dije al equipo en el primer set: no estamos jugando mal, señores. Si seguimos así, vamos a tener nuestras oportunidades”.
Ese instante, según él, les permitió “relajarse otra vez” y terminar de cerrar un partido que calificó como “un pedazo de partido”.
Leo Augsburger se rompe: emoción, familia y un mensaje que lo dice todo
La imagen de Leo llorando en el banquillo dio la vuelta al pabellón. En la rueda de prensa explicó por qué: “Se pasan muchas cosas por la cabeza. Estoy contento por la evolución, por hacer las cosas bien. Pero también pesa estar lejos de la familia”.
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El argentino, que lleva meses sin regresar a casa, confesó que este título le tocó especialmente: “Pensé que lo de Madrid iba a quedar como casualidad. Pero después de este año, de entrenar con Agustín, con Juanma… la mayoría de la culpa la tienen ellos. Estoy rodeado de gente con mucha experiencia. Juan es un ejemplo enorme al lado mío”.
Augsburger también dejó claro que quiere continuidad: “Quiero seguir con este equipo, quiero seguir sumando títulos. Sé que la familia va a estar contenta con este triunfo”.
La derrota en Egipto, el psicólogo y el trabajo invisible que los sostuvo
La caída en Egipto fue un golpe duro. Leo lo reconoció sin rodeos: “Fue una derrota muy dura. Aprendés que no podés subestimar a nadie. Cualquier pareja te puede ganar”.
El papel del psicólogo fue clave: “José tuvo mucho que ver. Nos ayudó a recargar pilas al cien”. También el entorno: “Nos rodeamos de la gente que queremos. Eso nos dio energía para un torneo así”.
Lebrón: “Estoy encontrando mi mejor versión gracias a Leo, Agustín y Juanma”

Cuando le preguntaron si este título representa su mejor nivel en años, Lebrón fue directo: “Desde que nos juntamos sabía que podía tener esta versión. Gracias a él, a Agustín, a Juanma…”.
El gaditano explicó que ahora siente un juego más completo: “Más allá de ser agresivo, ahora tengo un juego más constante. Este de aquí —mirando a Leo— me ha dado muchísima confianza. Puedo jugar más libre”.
También dejó claro que su autoexigencia sigue intacta: “Siempre creo que puedo optar a más. Hoy jugué un partidazo, pero siempre quiero mejorar”.
La mentalidad que los define: “Nunca pensamos que podíamos perder”

Cuando les preguntaron en qué momento sintieron que podían ganar, Leo fue contundente: “Creo que nunca pensamos que lo podíamos perder. Nuestra mentalidad es esa. No subestimamos a nadie, pero tampoco nos rendimos nunca”.
Para él, la clave estuvo en la identidad: “Somos jugadores que nos tiramos de cabeza siempre. Eso es lo que nos describe”.
Un título que puede cambiarlo todo
El Brussels P2 no solo les dio un trofeo: les dio credibilidad, confianza y la sensación de que este proyecto tiene un techo altísimo. Lebrón y Augsburger no solo ganaron un torneo: ganaron la certeza de que pueden competir —y vencer— a cualquiera.
Y como dijo Leo entre risas, ahora toca “asado de festejo el martes”. Porque este título no es un final: es el comienzo de algo grande.
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