Dubái ya no es “un destino exótico” para el pádel: es un imán. Infraestructura premium, eventos del circuito, marcas alrededor, una sensación de “hub” deportivo… Más allá de todo eso, hay un factor que no sale en los highlights de Instagram, pero decide carreras: la fiscalidad.
En España, el pádel profesional atraviesa su mejor momento global… pero algunos de sus nombres más visibles están empezando a vivirlo fuera. No es una moda, es una decisión fiscal con raqueta.

Fue Arturo Coello quien abrió la puerta anunciando Miami como su nueva residencia en 2025. A finales de ese mismo año y ya mirando a 2026, Jon Sanz confirmó que se mudaría fuera de España y Dubái apareció en el radar como destino dominante.
En los primeros compases de 2026, el goteo se convirtió en conversación nacional: Victoria Iglesias lo anunció públicamente; Javi Garrido explicó sin rodeos el porqué; y medios especializados ya hablan del “éxodo” como fenómeno.
Ver esta publicación en Instagram
Llegados a este punto, la pregunta no es si Dubái está apostando fuerte por el pádel. Eso ya es un hecho. La pregunta es otra. ¿Qué ganan (literalmente) estos jugadores cambiando su residencia fiscal?
Casos concretos: quién se va y hacia dónde
Arturo Coello → Miami (2025)
El número 1 anunció Miami como residencia y “hogar”, alineado con la expansión del pádel en EE. UU. y el ecosistema de clubes como Reserve.

Jon Sanz → Dubái (2026)
Confirmó su intención de mudarse en 2026, siguiendo una tendencia cada vez más visible entre jugadores del circuito.
Victoria Iglesias → Dubái (2026)
Lo comunicó en redes y varios medios lo recogieron como parte de ese cada vez más extendido movimiento hacia Emiratos.
Javi Garrido → Dubái (2026)
Aquí no hubo eufemismos: el argumento económico fue directo, y por eso el debate explotó.

El motor silencioso: pagar menos impuestos
Un IRPF que muerde a los ingresos altos
En España, el IRPF es progresivo y el tipo marginal máximo puede llegar al 47% en el tramo superior (referencia habitual a partir de 300.000€ a nivel estatal + autonómico).
A esto se suma que la residencia fiscal no es solo “dónde entreno”: cuenta dónde vives, cuántos días estás y el centro de intereses. La propia Agencia Tributaria lo deja negro sobre blanco con el criterio de más de 183 días y el cómputo de ausencias esporádicas.
Dubái (EAU): el gran titular es el 0%
El mensaje oficial es clarísimo: EAU no impone impuesto sobre la renta a las personas.
¿Podríamos decir que esto significa “cero impuestos en todo”? Pues no exactamente: existe IVA (VAT) al 5% y desde 2023 hay impuesto federal de sociedades (corporate tax) en determinados supuestos empresariales.
Sin embargo, para un deportista que estructura ingresos como salarios/fees personales, el atractivo es obvio: el IRPF equivalente no existe.

Miami (Florida): sin impuesto estatal… pero con federales
Florida es conocida por no tener impuesto estatal sobre la renta. Aunque eso no borra los impuestos federales de EE. UU.: el propio IRS mantiene el tipo máximo federal en 37% (tramos actualizados para 2026).
Lo sé, son demasiados conceptos y las cifras pueden no verse del todo claras. Conclusión rápida: Miami suele ser “menos mordida que España” para algunos perfiles, pero no es el “0% Dubái”.
Ejemplo visual con ingresos reales y una simulación conservadora
Para ayudar un poco más a entenderlo, vamos a exponerlo de una forma más visual. Partimos de un dato público y reciente: premios ganados en Premier Padel 2024.
Al terminar la temporada, desde PadelAddict publicamos cifras por jugador. Por ejemplo, Coki Nieto y Jon Sanz ~163.242€ y Javi Garrido ~122.203€ en premios ese año.
Dicho esto, pasamos al punto clave: los premios son solo una parte. Patrocinios, bonus de marca, fees por exhibiciones, contenidos, acuerdos con clubes, etc. Todo eso suele pesar muchísimo.
Escenario A: jugador top (no “élite multimillonaria”)
- Premios: 120.000€
- Patrocinios + otros: 180.000€
- Total anual estimado: 300.000€
En España, con tramos altos, el tipo efectivo puede moverse fácilmente en rangos del 35–45% según comunidad, deducciones y estructura real. Ojo, no es una nómina estándar, y justo ahí está la trampa.
Por lo tanto, el neto orientativo en nuestro país sería 165.000–195.000€.
En Dubái, si de verdad eres residente fiscal allí y tus ingresos personales no están sujetos a IRPF local…
El neto orientativo estaría cerca de 300.000€.
Hablaríamos, entonces, de una diferencia de +105.000 a +135.000€ al año solo por el salto fiscal.
En una carrera corta, y la realidad es que el pádel lo es, eso no es, ni mucho menos, un detalle: es un piso, medio retiro o dos años de tranquilidad mental. Por supuesto, también supondría tener un mejor equipo alrededor.
Escenario B: jugador súper top
- Total anual: 600.000€ (premios + sponsors fuertes)
En España, el tramo alto llega al 47% en el escalón superior y el tipo efectivo suele subir. Esto se traduce en un neto orientativo de 330.000–390.000€.
Con todo lo anteriormente explicado, en Dubái (EAU) ese neto orientativo estaría cerca de 600.000€.
La diferencia estimada, en ese caso, sería de +210.000 a +270.000€. Aquí ya no se trata de simplemente “ahorrar”, sino de cambiar de liga financiera sin cambiar de revés.
Matiz importante: esto es una simulación periodística con información pública y supuestos razonables. La tributación real depende de cómo cobren (sociedad vs persona), dónde se generen las rentas, convenios, residencia efectiva, etc.
El “pero” que casi nadie pone en mayúsculas: residir no es “poner una story”
Como ya hemos contextualizado unas líneas antes, de acuerdo con lo establecido pro la Agencia Tributaria, España no se fija solo en el GPS del entreno. Mira algo más:
- Días de permanencia (regla de 183 días y ausencias)
- Centro de intereses económicos
Lo traducimos a un lenguaje más transparente. Si te “mudas”, pero tu vida real (familia, casa, intereses) sigue aquí, el riesgo de conflicto fiscal existe. Cuando hay conflicto, el partido se juega sin público… pero con árbitro de verdad.

¿Qué significa esto para el pádel español?
Si trasladamos toda esta situación a cómo está afectando al pádel en España, nos encontramos con dos lecturas posibles, y las dos igual de incómodas:
- España exporta talento, mientras otros países importan deportistas con ventajas fiscales, estructura y cheque en blanco.
- Si la tendencia sigue creciendo, veremos más jugadores construyendo su carrera desde hubs (Dubái, Miami o el siguiente país que se sume a la lista) y España quedándose como mercado de base, no necesariamente como “hogar” del profesional.
Y ojo, porque todavía hay una idea más que resaltar. Esto no va solo de impuestos, va de industria. Donde se vive, se entrena, se abre club, se firma con marcas, se hacen activaciones… ahí se mueve el dinero.
La lucha del pádel español sale del 20×10
Dubái no está “robando” jugadores, está comprando competitividad con un pack completo (infraestructura + oportunidades + fiscalidad). Y, para muchos, saber que tu carrera dura 10–12 años al máximo nivel, pagar la mitad (o mucho menos) en impuestos no es ideología: es cálculo.
El pádel, como deporte global, está madurando. Y una industria madura hace lo que hacen todas: optimiza. Así pues, si España quiere retener talento, tendrá que competir también fuera de la pista.





















