El FIP Gold de Almaty se convirtió en el escenario perfecto para que dos proyectos necesitados de impulso encontraran, por fin, el punto de inflexión que llevaban semanas persiguiendo. En el cuadro masculino, Martín Di Nenno y Momo González llegaban a Kazajistán con la mochila cargada de dudas: los primeros torneos del año no habían estado a la altura de sus expectativas, el juego aparecía por momentos pero los resultados no terminaban de acompañar y la presión empezaba a pesar en una dupla llamada a competir con los mejores del mundo. Aprovechando una semana sin Premier Padel, la que es pareja 7 de dicho circuito decidió cruzar medio planeta para buscar en Almaty lo que se les resistía en el circuito principal. La apuesta no pudo salir mejor: se marchan con un título, una inyección de puntos y, sobre todo, la sensación de que el trabajo empieza a traducirse en victorias.
En el cuadro femenino, el guion fue similar. Aranzazu Osoro y Victoria Iglesias, una pareja consolidada y con peso en el circuito, también necesitaban un torneo que les devolviera ritmo y confianza tras varias semanas marcadas por la lesión de la argentina. Su regreso no pudo ser más contundente: título, buenas sensaciones y un paso adelante en la clasificación.
Di Nenno y Momo: un título necesario para recuperar sensaciones
En el cuadro masculino, solo hay que detenerse en ver la imagen final tras conseguir el título: un abrazo largo en el centro de la pista y los brazos al cielo. Martín Di Nenno y Momo González necesitaban un resultado así. El inicio de temporada había sido irregular, con buenas fases de juego pero sin resultados que acompañaran. Por eso, aprovecharon la semana sin Premier Padel para viajar a Kazajistán y buscar un punto de inflexión. Y lo encontraron.
Partían como favoritos ante la ausencia de las grandes parejas del circuito, y lo demostraron desde el primer día. Las tres primeras rondas fueron un paseo, pero las semifinales ante Curro Cabeza y Mariano González pusieron a prueba su temple. Los jóvenes españoles forzaron un tercer set vibrante (6-3, 3-6, 7-5), donde la experiencia de Di Nenno y Momo terminó imponiéndose.
En la final, la historia fue distinta. Frente a Pablo Lijó y Javi Leal, una pareja atípica por jugar ambos en el lado izquierdo, los números uno del torneo impusieron su jerarquía desde el inicio. El 6-2 y 6-3 final reflejó un dominio claro y una defensa sobresaliente, como destacó el propio Momo: “Creo que ha sido nuestro mejor partido del año. Defendimos increíble y eso marcó la diferencia”.
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Di Nenno, más aliviado que eufórico, reconoció lo que significa este título: “Llegamos muy concentrados porque era una gran oportunidad. Ganar siempre te cambia el ánimo. Por unos días te sientes el mejor, y eso es fundamental para seguir creciendo.”.
Osoro e Iglesias: un regreso contundente y un título que vale triple
En el cuadro femenino también se produjo un guion similar al del masculino. Una pareja que no ha tenido el inicio de temporada esperado, por resultados y sobre todo por lesión, consiguió un título muy ansiado. Hablamos de Aranza Osoro y Victoria Iglesias, quienes cumplieron con su papel de favoritas y se impusieron con autoridad a Lorena Rufo y Jessica Castelló. Tras un inicio con dudas y un break en contra, la pareja hispano-argentina reaccionó con cinco juegos consecutivos que les permitieron cerrar el primer set por 6-3. En la segunda manga, Rufo y Castelló elevaron su nivel, pero el break inicial de Iglesias–Osoro volvió a ser determinante para sellar el triunfo por 6-4.
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Para Osoro, que regresaba tras una lesión en un dedo, el título tiene un valor especial. La argentina reconoció que la espera y el apoyo de su compañera fueron claves para volver con fuerza: “Venía de semanas complicadas y volver así es increíble. Le dije a Vicky que se lo devolvería, y hoy sentí que pude hacerlo”.
Iglesias, por su parte, subrayó la importancia emocional del triunfo: “Nos perdimos dos torneos y este éxito nos llena de energía. Hemos jugado un gran partido y queremos seguir creciendo”.
Con esta victoria, la dupla suma su tercer título juntas en el CUPRA FIP Tour, tras Turín y Veracruz en 2025, y se acerca nuevamente a las ocho mejores parejas del ranking.
Un título que también pesa en el ranking
El triunfo en Almaty otorga 150 puntos FIP, una cifra equivalente a unas semifinales de P2 o unos cuartos de final en Premier Padel. Para Di Nenno y González, que hasta ahora solo habían alcanzado cuartos en Gijón y Miami, este resultado se convierte en su segundo mejor registro del año y les permite aliviar la presión clasificatoria: “Ya llueve un poquito menos”, bromeó el argentino tras la final.
En el caso de Osoro e Iglesias, el título también les permite recuperar terreno y acercarse a las ocho mejores parejas del ranking, justo antes de afrontar el próximo desafío en el P2 de Newgiza.
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