Final al torneo más especial de la temporada. Una semana entera en la que Argentina demostró, una vez más, que esto es otra liga. El Parque Roca vibró de lunes a domingo con ese ambiente que solo el país albiceleste sabe fabricar: tribunas llenas desde los primeros compases de la qualy, gritos que no se apagan entre punto y punto, y una conexión entre público y jugadores que no tiene equivalente en ningún otro escenario del circuito. Casi 17.000 personas se dieron cita en las semifinales del sábado, un nuevo récord mundial de asistencia en la historia del pádel profesional. Buenos Aires no falla.
La mejor versión de Chingotto y Galán desde que se unieron
El resultado habla por sí solo: 6-2 y 6-1 a los números uno del mundo. Una final en la que los supuestos favoritos nunca existieron. Galán y Chingotto mandaron de principio a fin, con un ritmo altísimo y agresivo que anuló casi por completo el potencial ofensivo de Coello y Tapia. Cinco títulos en lo que va de 2026.
Galán está en el mejor momento de su carrera. Lo que antes era un jugador de transición inteligente se ha convertido en un artillero total, capaz de resolver por su cuenta cuando el partido aprieta. A su lado, Chingotto ha dado un salto que cambia el equilibrio de la pareja. Antes resistía, neutralizaba a Coello en el cruzado y esperaba su momento. Ahora es él quien propone, quien atrae a Arturo a la red y quien machaca con las víboras. La presión constante en la red, con voleas de una profundidad que desbordó a los números uno en todo momento, los obligó a defender siempre a contrapié. No hubo partido.
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Y luego está lo de Tapia. Apático, sin ese mordisco que le hizo número uno del mundo. Desde fuera es difícil saber qué ocurre exactamente, y ya hay voces en redes que apuntan a una posible molestia física que le esté lastrando. Sea o no cierto, la diferencia de energías con su compañero es demasiado visible para ignorarla. Coello peleó, buscó soluciones. Tapia, en cambio, pareció resignado antes de tiempo. Buenos Aires deja una herida que va a tardar en cicatrizar.
El Italy Major espera. Y Roma ya sabe quiénes son sus reyes
Antes de que el polvo del Parque Roca se asiente, el circuito ya tiene puesta la mirada en el siguiente capítulo. El Italy Major llega con urgencia, porque los puntos en juego son el doble que en cualquier P1 y porque la RACE, ahora mismo, está en el filo de la navaja. Galán y Chingotto lideran la carrera anual después de Buenos Aires. Tapia y Coello siguen por delante en el ranking FIP general, pero la distancia se recorta. El Valencia P1 llegará inmediatamente después.
Lo que convierte al Italy Major en un escenario especialmente delicado para los Arturo y Agus es la historia reciente. Galán y Chingotto ganaron en el Foro Itálico en 2024. Volvieron a ganarlo en 2025, también ante Coello y Tapia, rompiendo entonces una racha de nueve derrotas consecutivas ante los números uno. Dos ediciones, dos títulos, dos victorias sobre los mismos rivales. Roma no es solo otra parada del calendario para ellos: es su fortín, el lugar donde han demostrado en las dos últimas temporadas que pueden ganarle a cualquiera cuando el partido importa de verdad.
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Y ahora llegan en el mejor momento de su existencia como pareja. Cinco títulos en 2026, sendas victorias contra Tapia y Coello, y una dinámica que, lejos de frenarse, gana velocidad cada semana. Para los números uno, Roma se presenta como examen y como oportunidad a partes iguales. Si siguen sin encontrar respuestas, el problema dejará de ser coyuntural para convertirse en estructural. La pelota está en su tejado. Pero el tejado, por ahora, es del Foro Itálico.
Bea y Paula, imparables
Quinto título consecutivo, vigésima victoria seguida, liderato reforzado en la RACE. Paula Josemaría y Bea González ganaron la final sobre Brea y Triay por 6-3 y 7-5, y ya nadie en el circuito sabe muy bien cómo pararlas.
El paralelismo con la categoría masculina es inevitable: las número dos de cada ranking apretando a las número uno, que cada vez acusan más la presión. Desde que se enfrentaron por primera vez en final, las número uno ganaron aquella vez. Paula y Bea les han ganado las cinco siguientes. En casa, ante su gente, Delfina Brea volvió a acusar algún problema en los momentos decisivos, con una bajada de nivel que no puede atribuirse solo a la calidad de la rival. Algo no termina de encajar en la pareja número uno.
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El circuito se marcha de Argentina con dos clasificaciones RACE más abiertas que en cualquier otro momento de la temporada y con el Italy Major asomando en el horizonte. El trono, en ambas categorías, lleva semanas sin dueño claro.
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