Con agosto tocando a su fin, el pádel profesional despierta de su pausa veraniega. Tras unas merecidas vacaciones, los jugadores afinan su preparación para afrontar el tramo decisivo de la temporada. Este parón estival, breve, pero necesario, no solo ha servido de respiro para ellos y para la afición, sino también como momento perfecto para repasar lo mejor que nos ha dejado la primera mitad del curso en Premier Padel.
En la misma línea que en 2024
Dominio sin monótono sin concesiones
En el apartado masculino, pocas novedades. Arturo Coello, con su Coello Pro, y Agustín Tapia, con su NOX AT10 Genius 18K, han seguido marcando el ritmo del circuito. Puede que no hayamos visto aún su versión más arrolladora, como la que cerró 2024, pero tampoco les ha hecho falta para ampliar su ventaja en la RACE. Ocho títulos en lo que va de año y una racha de cuatro victorias consecutivas confirman su hegemonía. La incógnita para el tramo final es saber qué torneo, si alguno, dejarán escapar antes de volver a terminar el curso como número uno.

Un techo difícil de romper
Ale Galán y Fede Chingotto mantienen el papel de perseguidor más sólido. Les sobra para imponerse de forma regular a todas las parejas… salvo a una. El muro que representan Coello y Tapia es, por ahora, infranqueable. Pese a ello, su temporada es notable: cuatro títulos gracias a la Adidas Metalbone del madrileño y la Bullpadel Neuron del argentino. Y, sobre todo, la capacidad de Chingotto para incomodar con su juego a un zurdo de 1,90 metros que domina su cruzado.

Promesa interrumpida
Franco Stupaczuk y Juan Lebrón partían como la tercera vía en la pelea por el trono. Una pareja con nivel de sobra para ello, pero las lesiones les han impedido mantener la regularidad de las dos primeras. Lebrón, con su Babolat Technical Viper, ha recuperado sensaciones y recuerda a su mejor versión, pero la presión que soporta Stupa, que en este Tarragona P1 ha empuñado la Siux ST4 Rulo, está siendo excesiva. El reto de aquí a final de temporada será recuperar sintonía y continuidad.

Firmeza contracorriente
Coki Nieto y Mike Yanguas han defendido con solvencia su estatus de top 4 por méritos propios. Tras muy buen inicio sin bajarse de semis, tuvieron un pequeño valle de resultados más adelante, pero regresaron a la senda de buenas sensaciones gracias a la confianza en su trabajo y a un juego muy definido. Coki, desde el revés con su Babolat Counter Viper, no regala un error forzado; Yanguas, al drive con su LOK Maxx Hype, lleva la batuta ofensiva. La final sigue resistiéndose, pero llaman a la puerta constantemente.

La tónica para intentar agitar el ranking
Qué decir del resto. La hegemonía que ejercen Tapia y Coello es tal, que el resto de jugadores apenas tiene otra opción que cambiar de pareja con frecuencia para intentar romper la monotonía y encontrar un punto de inflexión en sus resultados.
Prácticamente, todos han pasado por un cambio de compañero a lo largo del año. La gran revelación en el inicio de temporada fue la dupla formada por Leo Augsburger y Pablo Cardona. Juntos lograron victorias de enorme peso: derrotaron a Galán y Chingotto en su estreno, a Stupa y Lebrón en Asunción y arrasaron a los número uno en Chile. Un estilo de juego muy similar al de la pareja líder… pero incluso así, la unión terminó rompiéndose.

En paralelo, se produjo un cambio de cromos llamativo con la pareja formada por Juan Tello y Martín Di Nenno. Dos jugadores que, pese a no arrancar el curso de la mejor manera, encontraron en esta unión un soplo de aire fresco. El resultado: un regreso a las rondas finales y a un nivel competitivo acorde a sus expectativas.
Podríamos extendernos con muchos más casos. Ahí están Paquito Navarro y Lucas Bergamini, con el sevillano demostrando que su eterna juventud aún le permite dar guerra en cualquier pista del mundo. O la pareja formada por Javi Leal y Fran Guerrero, que se está ganando un hueco entre las duplas a seguir de cara a la segunda mitad de la temporada.
Nuevas números 1
Vamos a analizar la categoría femenina de una forma muy diferente que la masculina. Y es que nos hemos ido al parón con unas nuevas número uno que ya desde principio de año mostraban credenciales. Era cuestión de tiempo que alcanzaran este objetivo.
Reinas con hambre
Aquí todo está mucho más reñido. Existe una terna muy clara de parejas que se reparten todos los títulos y donde cada enfrentamiento es una moneda al aire. Una semana gana una dupla, y a la siguiente otra. Entre todas ellas, Gemma Triay y Delfina Brea han emergido con fuerza.
Seis títulos y un pleno de semifinales (salvo en Málaga, donde Delfi llegaba tras lesión) avalan su regularidad. Han derrocado a Paula y Ari y les han arrebatado la primera plaza del ranking. Se van de vacaciones como número uno, mostrando un hambre y una química en pista que hacía tiempo no veíamos en ninguna pareja.
Ver esta publicación en Instagram
¿Fin de ciclo?
En la otra cara de la moneda están Ari Sánchez y Paula Josemaría. Las conocemos de sobra, pero parecen haber perdido esa chispa que les permitía dar la vuelta a partidos imposibles. Su juego se ha vuelto más plano y predecible. Aun así, han levantado tres títulos, y siguen siendo un peligro constante. Veremos cómo regresan tras el descanso.

La juventud que acecha
Y para cerrar el podio, aparecen Bea González y Claudia Fernández. Dos jugadoras que, tarde o temprano, acabarán como número uno. Ofrecen un juego alegre, han estado en semifinales en todos los torneos salvo en Gijón (donde cayeron en cuartos) y ya han ganado dos pruebas. Compiten siempre, pero aún les falta dar ese paso definitivo hacia la cima.

Así cerramos la primera mitad de la temporada: polos opuestos entre el dominio absoluto en el cuadro masculino y la feroz competencia en el femenino. Lo que ocurra en la segunda mitad está por ver, pero lo que sí es seguro es que en PadelPROShop encontrarás todo el material que utilizan tus jugadores profesionales favoritos para que juegues con las mismas armas que ellos.
|
Te puede interesar: |





















