El pádel femenino vive uno de los momentos más inesperados de los últimos años. Ari Sánchez y Paula Josemaría, actuales número dos del ranking mundial, han confirmado que no seguirán juntas en 2026. La noticia, que se venía rumoreando en las últimas semanas, se hizo oficial a través de un comunicado conjunto en redes sociales. Con ello, se pone fin a una de las sociedades más exitosas de la historia reciente del pádel.
El Premier Padel Finals de Barcelona será el último torneo en el que compartan pista, un escenario simbólico para despedirse de 5 temporadas que las han convertido en una dupla legendaria. Con 44 títulos conquistados y dos temporadas consecutivas como número uno (2023 y 2024), su trayectoria quedará marcada como una de las más brillantes en el pádel femenino.
Un ciclo que parecía eterno
La separación no llega por casualidad. Aunque a mediados de temporada parecía que recuperaban sensaciones, las derrotas en semifinales de Dubái y en octavos de Acapulco confirmaron que el proyecto había perdido fuerza. La pérdida del número uno en favor de Gemma Triay y Delfi Brea fue el golpe final que aceleró la reflexión. Finalmente, ambas decidieron cerrar una etapa que, pese a los altibajos, estuvo marcada por éxitos y regularidad.

El desgaste del circuito profesional también ha jugado un papel clave. Viajes constantes, semanas de competición y la presión de mantenerse en lo más alto han provocado que muchas parejas opten por cambios. Ari y Paula fueron una excepción durante años, manteniendo la paciencia en los momentos difíciles, pero todo ciclo tiene un final.
El comunicado de despedida
En su mensaje conjunto, Sánchez y Josemaría mostraron gratitud y emoción: “Después de cinco años compartiendo objetivos, esfuerzo y emociones dentro y fuera de la pista, cerramos juntas una etapa muy especial. Ha sido un viaje fantástico, lleno de alegrías y también de momentos difíciles. Nos quedamos con todo lo vivido, con cada título y con el cariño que nos tenemos después de tantos años”.
El comunicado también reflejó la importancia de su unión más allá de lo deportivo: “La pareja Ari y Paula ha sido mucho más que nosotras. Queremos agradecer profundamente a nuestros equipos, familias y a todos los que nos han acompañado en victorias y derrotas”. Con estas palabras, dejaron claro que la ruptura profesional no afecta a la amistad que las une.
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Una pareja que desafió la volatilidad del circuito
En un contexto donde los cambios de pareja son habituales, Ari y Paula fueron un ejemplo de estabilidad. Supieron mantener la confianza mutua incluso en momentos de dudas, logrando títulos históricos y consolidándose como referentes del pádel femenino. Su capacidad para reinventarse y volver más fuertes tras cada tropiezo las convirtió en una dupla admirada por rivales y aficionados.
Durante su etapa juntas, conquistaron 44 títulos, incluyendo Majors y Masters, y se coronaron como número uno mundial en dos temporadas consecutivas. Su estilo combinaba la inteligencia táctica de Ari con la potencia y agresividad de Paula, una mezcla que resultó letal en la pista.
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El último baile en Barcelona
La despedida de Ari Sánchez y Paula Josemaría tendrá lugar en el Premier Padel Finals de Barcelona, un torneo que ya conquistaron en la edición anterior. Será el escenario perfecto para cerrar una etapa dorada y dar paso a un futuro aún incierto.
De momento, no se han revelado las nuevas compañeras que las acompañarán en 2026, aunque la expectación es máxima en el circuito. Nombres como Bea González o Andrea Ustero ya aparecen en las quinielas para acompañar a Paula y Ari.
El pádel femenino pierde de esta forma a una de sus duplas más icónicas, pero gana la emoción de ver cómo se reconfigura el panorama con nuevas combinaciones. La separación de Ari y Paula abre un capítulo distinto, pero su legado permanecerá como símbolo de una era marcada por títulos, constancia y una conexión especial dentro y fuera de la pista.




















