En una temporada en la que muchos jóvenes han empezado a tirar la puerta abajo, hay un nombre que se ha hecho un hueco como uno de los referentes del futuro de este deporte. Aimar Goñi, nacido en Pamplona en el año 2005, ha sorprendido a todos con un rendimiento excepcional que ya le ha colocado entre las mayores promesas del pádel mundial.
Mide 1,90m y posee un espectacular remate que le ha ayudado a conseguir grandes hitos en su corta carrera. Tras la etapa de menores, el navarro empezó a competir en A1 Pádel y logró escalar hasta las primeras posiciones del ranking, pero el cierre del circuito de Fabrice Pastor obligó a Aimar Goñi a empezar de cero en Premier Padel. Sin embargo, su adaptación ha sido espectacular, llegando a colarse en unos cuartos de final en el P1 de Tarragona, tumbando a toda una leyenda como Paquito Navarro.
Ahora, con Lucho Capra, afronta el final de temporada con gran ilusión y optimismo, buscando buenos resultados para seguir creciendo. No obstante, antes de este último tramo del año, Aimar Goñi atendió a Padel Addict durante la presentación de las nuevas HEAD Extreme para valorar esta evolución y qué podemos esperar de él en el futuro.
Entrevista con Aimar Goñi, una de las grandes joyas del pádel español
Pregunta: ¿Cómo estás viviendo todo lo que te está pasando esta temporada, especialmente después de Tarragona?
Respuesta: Bueno, la verdad que muy bien. Con mucha normalidad, tranquilo, trabajando todos los días… Igual que cuando no ganaba los partidos. Y muy bien, la verdad que muy contento con mi crecimiento dentro del circuito y nada, a seguir.
P: Empezaste en A1 Padel, ¿cómo era ser tan joven y enfrentarte a jugadores tan veteranos y con tanta experiencia?
R: A1 me ha venido muy bien para esa transición de aprender a competir a nivel profesional. Estaba acostumbrado al pádel de menores, que es muy diferente al pádel profesional, evidentemente, y la verdad que me ha venido muy bien el hecho de poder jugar contra gente muy experimentada, que quizás no estaba en su mejor momento, pero que estaba muy bien. Me ha ayudado mucho ahora para afrontar el nuevo circuito de Premier Padel con mucha ilusión.
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P: Recientemente se han jugado el Campeonato de España y el Mundial de Menores, categorías en las que hace no mucho competías, ¿cómo ves el nivel de las categorías inferiores que vienen pisando cada vez más fuerte?
R: Yo alucino cuando los veo jugar. A mí y a todos los que amamos este deporte, me encanta ver a los niños, a todos. Me encanta ver pádel en general. Y la verdad que alucino. A partir de cuadro final, llegan los niños cada vez más profesionalizados. Para mí es increíble. Y me hace mucha ilusión, porque cuando yo era pequeño no tenía ni de cerca ese nivel, pero me hace mucha ilusión que los niños quieran ser profesionales desde tan jóvenes. Estoy muy contento con el crecimiento del pádel, sobre todo español.
P: Y para ti, que ya te habías asentado en A1, ¿cómo fue ese cambio cuando cerró el circuito?
R: Fue un golpe duro, porque obviamente el circuito no estaba bien. Eso era una realidad que vivíamos en el día a día. Había muchos problemas dentro del circuito, eso la gente ya lo sabe. Pero fue complicado, porque nunca te lo esperas. Al final, de un día para otro te dicen que no te van a pagar, que no hay circuito. Sobre todo, más allá de que no te van a pagar, que obviamente es un palo, el tener tu año estructurado de una forma y que de repente se vaya todo al garete, pues la verdad que es lo más fastidiado de todo. Y tener que empezar a jugar torneos FIP… Yo cuando terminó lo de A1 tenía tres puntos FIP…
P: ¿Tres puntos FIP?
R: Sí, sí, nada. No me daba ni para entrar en cuadro de un FIP Bronze. O sea, era imposible. Y la verdad que fue duro, pero bueno, por suerte lo he llevado muy bien estos meses, con mucho trabajo en Valladolid, en la Academia de Gustavo Prato, con todo mi equipo, con mi familia… La verdad que muy bien, muy contento.
P: ¿Cómo has vivido también ese crecimiento poco a poco y con esta última explosión? ¿Te lo esperabas?
R: En algún momento sabía que iba a llegar. Estaba trabajando todos los días ahí en la Academia. Al final, me sorprende el hecho de haber podido ganar un partido tan bueno y tan rápido, pero sí, te puedo decir que sí me lo esperaba. No sé si ahora, pero a lo mejor en un par de meses o así sí me esperaba ese crecimiento. Y la verdad que, bueno, decirte que tampoco he hecho gran cosa. Tengo que seguir, porque estoy el 97 del ranking y quiero subir, quiero acabar muy arriba. Todavía queda mucho.
P: ¿Cómo viviste ese día en el que pasas a tus primeros cuartos de final?
R: Con mucha felicidad, la verdad. Más allá de lo deportivo, que es ganar a una leyenda como es Paquito, es mi referente de toda la vida.
P: ¿Es tu referente de toda la vida?
R: Sí, sí, sí. O uno de ellos, sí. No sé si el que más, pero uno de ellos. Es el mejor jugador español de la historia, yo creo. Al final, el pádel español se empezó a conocer gracias a él y la verdad que con mucha ilusión de haberle podido ganar. Para empezar, el haber competido contra él ya es un privilegio y luego ya haberle podido ganar, pues mucho más. Ese día estaba con mi familia y con mis amigos allí en Tarragona y eso lo hizo todavía más especial.
P: Ahora con Lucho Capra, ¿qué esperas de esta etapa?
R: Seguir creciendo como jugador. Creo que podemos dar una muy buena versión por nuestra parte y queremos seguir trabajando como lo estamos haciendo hasta ahora, que creo que nos van a ir las cosas muy bien.

P: Con todo lo que ha vivido Lucho, ¿qué te esperabas de él? ¿Cómo te lo has encontrado después de toda la lesión de rodilla tan grave que tenía?
R: La lesión que tuvo fue dura, pero Lucho es un jugadorazo. Al final, tiene recursos de sobra para, estando bien físicamente, jugar un gran pádel. Lo ha demostrado toda su vida y me ha sorprendido, porque al final es una lesión muy dura de la que es muy difícil recuperarse del todo, pero ha salido muy bien y estamos jugando bien juntos. Estoy muy contento de estar con él.
P: Hay gente joven que opta por un compañero más joven, tú has optado por uno más experimentado. ¿Por qué?
R: Hay muchas cosas, ¿no? Al final, más allá de que su nivel es increíble, que es la principal razón, el hecho de que conozca a mi entrenador (Gustavo Pratto), la metodología y ese pádel hace que se pueda complementar muy bien a mí. Es un jugador muy ofensivo. Él trabaja más el punto, pero también tiene mucho winner por arriba. Atrás me ayuda mucho en defensa, porque maneja lo que quiere. Esas han sido un poco las claves para juntarme con él.
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P: Y hablando de ti, ¿cuál es tu objetivo como jugador profesional? ¿Qué esperas conseguir?
R: Llegar a lo más alto. Diría llegar al número uno, pero claro, eso lo queremos todos. Yo voy a intentar alcanzar mi techo, que creo que es muy alto, y seguir trabajando como lo estoy haciendo para llegar a ello.
P: ¿Tienes cierta tranquilidad o eres un poco más impaciente en cuanto a resultados?
R: Todos queremos ganar y la inmediatez, pero también soy consciente de que no todo puede ser. Todo en la vida son etapas. Hay etapas en las que se gana y otras en las que no se gana tanto. Creo que lo importante es saber mantener el nivel, no pensar que eres el mejor cuando ganas ni el peor cuando pierdes. Simplemente seguir tu camino y llegar a lo más alto posible.
P: ¿Y qué te falta para dar ese salto, para estar entre los mejores?
R: Muchas cosas, la verdad. Como te digo, creo que estoy entrenando bien, estoy haciendo las cosas bien, pero todavía falta mucho. Al final, el nivel que tienen las parejas de arriba es espectacular y creo que faltan muchas cosas para llegar a ese nivel. Pero bueno, creo que más pronto que tarde estaré dando guerra por ahí. Ojalá.
P: En tu caso parece complicado que mejores todavía más el remate, ¿cómo ha conseguido Aimar Goñi tener esa pegada?
R: La verdad que el remate es una cualidad que he tenido siempre desde niño. Siempre he tenido mucha fuerza en comparación con la gente de mi edad. No lo trabajo regularmente. Un día voy a entrenar y digo “venga, voy a entrenar el remate”. Es algo que va surgiendo y lo vas perfeccionando con el tiempo. Cuando la pelota sale más, lo vas perfeccionando, porque coges confianza para luego, cuando no sale tanto, rematar mejor. Creo que es más un don o algo que no se entrena, que sale natural.
P: O sea que es algo natural que no se entrena… Es un palazo para todos los que no sabemos rematar… (risas)
R: Obviamente se puede entrenar, pero los jugadores que rematan muy bien no es algo que se entrene. Es simplemente ese instinto de saber cuándo ponerte abajo de la pelota, cómo pegarle y que te levante más o menos. Obviamente se puede entrenar, pero los mejores rematadores del mundo simplemente lo tienen.

























